Adiós
Cuentos

Adiós

Esa mañana despertó y fue en busca de su mamá como de costumbre, sin embargo, no la encontró. Seguro habría salido en la madrugada porque veía por la ventana el portón abierto. Corrió al fondo a lo de sus abuelos y ahí estaban los dos con esas caras desencajadas, envueltos en llanto y dolor. Al verla la abuela tomó del jardín una Margarita y un pétalo se le calló, se abrazaron muy fuerte y desde entonces sueñan con poder decirle algún día adiós.
Gabriela Motta
Montevideo
20-05-21
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Autor

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Escribir me permite soltar el pasado, vivir el presente y esperar libremente el futuro.

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