cuentos de gatos cortos
Cuento

Cuentos de gatos cortos

Aún recuerdo aquellos ojos grandes anaranjados brillando en la oscuridad de la noche, aún recuerdo el miedo y aquel escalofrío que se apoderó de mi cuerpo… 

Hacía ya algunos semanas que la hora de dormir se había convertido en una pesadilla, no había forma de convencer a mis padres de que cuando las luces se apagaban un visitante misterioso llegaba sigilosamente y se ponía a mi lado. 

Recuerdo la rutina: cuento, besos de buenas noches, apagala luz y a dormir. Habían días en que tardaba un poco en llegar, otros no venía.  

Esa noche la luna iluminaba mi habitación provocando que las sombras se vieran aún más grandes y alargadas. Tapada hasta la cabeza, comencé a escuchar unos pasos sigilosos que muy lentamente se aproximaban a mi cama, la bestia trepaba por mis sábanas, caminaba por mi cuerpo y yo podía sentir el frío gélido de su respiración cerca de mi. Apretaba mis ojos muy fuerte y no podía —aunque trataba con todas mis fuerzas— gritar, el miedo me paralizaba no podía ni siquiera sacarme la sábana y voltear a verlo. 

Habían noches en las que se iba, habían otras que quedaba acurrucado en los pies de mi cama.  

Debieron pasar algunos años para que comprendiera que el visitante sigiloso no era otro que mi gato. 

Cuentos de gatos cortos:

Gabriela Motta

11-05-21

Montevideo

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Autor

gabrielamottavierapitin@gmail.com
Escribir me permite soltar el pasado, vivir el presente y esperar libremente el futuro.

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