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Cuentos para tener valor

Cuentos para tener valor

Cadena de actos positivos  

Era víspera de fin de año cuando me fui al parque con mi hija, al llegar presenciamos como una mamá golpeaba a su pequeño, despertando miradas inquisitivas de todos los padres que se encontraban a su alrededor. Había quienes se acercaban a reprocharle el episodio patético que estaba brindando en público humillando al pequeño. Muy cerca de ellos se encontraba otra mamá, con su hija Luana, al observar como se relacionaban era evidente que los buenos tratos imperaban en el vínculo de ambas. Ellas también presenciaron el episodio y su hija algo asustada le preguntó ¿Por qué la mamá le pega al niño? Vamos a averiguarlo —le contestó su mamá. Y salió decidida hacia donde estaba la otra mamá, cuando se le aproximó el niño lloraba sentado en el suelo y la mamá lo ignoraba. Ella en cambio no la criticó, sino que le preguntó si necesitaba un poco de ayuda con el pequeño. La pregunta tomó a la otra mujer por sorpresa y sin dejarla contestar le dijo que tomara un poco de agua, mientras ella y su hija jugaban con el niño, le pidió que se relajara. Cuando estuvo más calma la otra mamá se acercó y le agradeció, reconoció que se había exaltado y que necesitaba un tiempo para respirar y pensar.

Ella aprovechó la oportunidad para hablarle de su experiencia como mamá y contarle que nunca le pegaba a Luana, su hija, que con buenos tratos lograba el respeto de la pequeña, le aseguró que era más efectivo que cualquier golpe porque su vinculo se veía fortalecido. La otra mamá le contestó que nunca había escuchado nada parecido a eso, educaba a su hija como la habían educado (legitimando el mal trato como único camino posible para educar). Ella había sido golpeada por sus padres desde muy pequeña y lo veía como algo normal y necesario. Juana, la otra mamá,  le dijo que en realidad eso era un síntoma del maltrato, ya que no era normal golpear a un niño para educar. Pero cómo se hace? le preguntó la otra mamá. Te voy a dejar el número de mi terapeuta para que puedas sanar tus heridas y cerrar historias pasadas así podrás educar a tu hija desde el amor y el respeto verás cómo todo se hace más fácil.

La otra mamá aceptó la ayuda y antes de marcharse le reconoció que se sentía muy mal cada vez que golpeaba a su pequeño.  

Gabriela Motta

21/12/21

Montevideo

Cuentos para tener valor

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Autor

gabrielamottavierapitin@gmail.com
Escribir me permite soltar el pasado, vivir el presente y esperar libremente el futuro.

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