Entendí
Poesía

Entendí

 

No sé cuándo comenzó, pero de pronto simplemente comencé a entender paulatinamente y como quien despierta de un profundo sueño, que algunos sentimientos como el rencor, las quejas, el miedo, la culpa, te hacen vibrar con una frecuencia diferente a la naturaleza.

Un día entendí el cliché más proclamado en el mundo: El amor todo lo puede porque es una energía contagiosa y sentí la fortaleza de ese sentimiento poderoso.

Una vez en sintonía con la fuerza del amor,

entendí que el cambio puede venir desde adentro o desde afuera siempre que sea genuino.

Entendí que nada me puede afectar si yo no se lo permito.

Entendí que el desapego si es bueno y colabora a dejar fluir las cosas con naturalidad. Porque nadie es de nadie ni nada me pertenece pues estamos aquí de paso.

Entendí que la naturaleza con su infinita generosidad me regala vida para disfrutar por veinticuatro horas de sus encantos, aprendí que esas horas se van sumando y transformando en semanas, meses, años, regalándome un eterno retorno para comenzar de nuevo.

Entendí que se aprende más escuchando que hablando, pero para poder escuchar primero debo dominar el ego ese sentimiento complejo y reluciente que me vuelve adicta a su brillo. Opacando mi yo natural, deslumbrándome con el falso resplandor del éxito.

Entendí que se aprende más de lo sencillo, que de las embrolladas teorías.

Entendí que es un don ser agradecido y que los dones hay que aceptarlos.

Entendí que ser feliz es un instante, pero estar en paz con uno mismo es para siempre.

Entendí que aprendemos todos los días y que nunca se es demasiado viejo para comenzar a cultivarse.

Y entendí que sólo puedo ocuparme de mi experiencia, que cada uno es dueño y señor de su vida,

y que nadie cambia si no quiere,

y que nadie vive si no siente,

y que nadie ríe si no llora,

y que nadie sufre si no se arriesga,

y que la vida es un riesgo digno de ser vivido,

y que cultivarme constantemente me permite brillar en sintonía con la energía de la naturaleza

convirtiéndola en amor que al fin y al cabo es el fin último y único de mi existir.

Gabriela Motta.
06/01/2018.
Bella Unión.

Autor

gabrielamottavierapitin@gmail.com
Escribir me permite soltar el pasado, vivir el presente y esperar libremente el futuro.

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