Ecpatía
Cuentos

Un cuento muy corto

Ecpatía

Desgarró su alma para contar todo lo que aquel degenerado le había hecho sentir a los diez años, cada palabra era como revivir aquel repulsivo momento, sentía la respiración intranquila y vio caer por primera vez aquellas lágrimas abarrotadas durante tanto tiempo, se deslizaban como cascadas por sus mejillas, ahogándola, por momentos, liberándola por otros. Sintió como cada recuerdo entumecía sus músculos, paralizaba su respiración, tullía su ser. A su lado, inmóvil, estaba la única persona con la que se había podido abrir luego de veinte años, sin embargo, le inquietaba su silencio, le inquietaba su frialdad. Prosiguió, no podía parar, finalmente había podido arrojar toda aquella basura fuera. No obstante, la otra permanecía en una perturbadora prudencia. Después de unos minutos, carraspeo, hizo una pausa prolongada, levantó la mirada y dijo: «tampoco era para tanto» y se marchó arrojándole unos pañuelos descartables en las manos.
Gabriela Motta
Montevideo
15-04-21
Si te gustó, comparte.

Autor

gabrielamottavierapitin@gmail.com
Escribir me permite soltar el pasado, vivir el presente y esperar libremente el futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *